Lobuloplastía | Dermapiel

Lobuloplastía

El paso de los años y el uso de objetos ligados como los aros son factores que inevitablemente modifican de alguna manera la apariencia de nuestras orejas, el ejemplo perfecto de esto se llama lobuloplastía. Suena complejo, pero en realidad se trata de un procedimiento quirúrgico bastante simple que modifica los lóbulos de las orejas.

Los pliegues se generan ya sea por accidente, uso de expansores o por un uso excesivo de pendientes pesados durante años, los lóbulos de las orejas se elongan, perdiendo su densidad y por ende su forma natural. El aspecto flácido de los lóbulos generan una imagen cansada y envejecida (incluso si se es jóven). Pero este asunto puede ir más allá de un simple estiramiento de la piel; especialmente por el uso de pendientes, estos se pueden rasgar completamente si no es tratada a tiempo. La lobuloplastía entonces, es el método perfecto para no dejar que esto suceda.

El procedimiento es sencillo, se realiza de forma ambulatoria y no dura más de 35 minutos, se aplica anestesia local y se procede a eliminar piel restante y suturar. Luego, los lóbulos se protegen con un esparadrapo quirúrgico que durará puesto alrededor de un mes. A los 12 días de la intervención (aproximadamente) se retiren los puntos.

Si la lobuloplastía es realizada por un cirujano plástico, no debe molestar ni tener mayores complicaciones como una hospitalización o el uso de calmantes. Usualmente queda un cicatriz muy poco visible que se puede ocultar bien si se vuelve a usar pendientes. Con respecto a esto, es importante tener en cuenta que el nuevo orificio para pendientes no se puede realizar inmediatamente después de la cirugía. Es prudente esperar alrededor de 3 semanas para hacerlo.

Este es un sencillo procedimiento para rejuvenecer el lóbulo auricular y darle un lindo contorno a tus lóbulos.

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