Hilos Tensores | Dermapiel

Hilos tensores

Hilos tensores: Una solución sin cirugía para permanecer joven.

A partir de los 25 años nuestro cuerpo disminuye la producción de colágeno y llegando a nuestras 30 primaveras comienzan las señales del tiempo y parecemos llegar al otoño: nuestros párpados lentamente comienzan a caer y perdemos nitidez en el contorno mandibular.

Querámoslo o no el transcurso del tiempo es inexorable y a partir de cierta edad nuestra piel evidencia esta verdad universal. ¿Qué podemos hacer para desafiar el tiempo y la gravedad?

A simple vista la cirugía es una opción para disimular estas señales del tiempo, pero también hay alternativas que no requieren de un lifting quirúrgico, como los llamados Hilos Tensores. ¿En qué marcan la diferencia? éstos recuperan la forma de la cara de manera inmediata tensando y levantando su estructura.

Siempre hablamos de lo molestas que son las arrugas, pero al menos éstas revelan nuestra expresión del rostro… la pérdida de firmeza en la piel es la otra cara del envejecimiento y ¡aún más ingrata! pues provoca un cambio en la forma del rostro y denota envejecimiento y cansancio.

Con los Hilos Tensores podemos desafiar el inevitable transcurso del tiempo y recuperar  la forma de nuestra cara alterada por la flacidez.

Cómo funciona y sus beneficios

Introducidos con una micro aguja en la hipodermis los Hilos Tensores actúan como un sostén para los tejidos. Además de afirmar el rostro, los Hilos Tensores ayudan a regenerar la piel ya que están elaborados de ácido poliláctico el cual estimula la producción de colágeno.

Gracias a esta metodología se puede elevar pómulos y mejillas, atenuando las líneas labiodentales. Recuperar el óvalo facial, mejorar los surcos nasogenianos y borrar las arrugas peribucales o “líneas de marioneta”.

También se puede elevar el canto exterior de la ceja para levantar el párpado, camuflar las arrugas del contorno de los ojos y del “código de barras”.

Es posible, además, aplicar los hilos en la zona del mentón y de la mandíbula, dejando su contorno definido, y en el cuello, para levantar la piel caída y así destacar la diferencia entre la mandíbula y el cuello, evitando de esta forma lucir el temido “cuello tortuga”.

Pero las zonas del rostro no son las únicas favorecidas con éste método. Con los Hilos Tensores también se consigue reafirmar el interior de los brazos, los muslos, las rodillas, los glúteos, las mamas e incluso abdomen.

Después de esta simple intervención, las zonas tratadas se elevarán delicadamente, con un resultado natural, sin cambiar la expresión del rostro.

La intervención de Hilos Tensores:

  • No suele doler, depende del umbral del dolor de cada persona.
  • No requiere de anestesia y permite que el paciente retome sus actividades luego.
  • Favorece la formación de colágeno para dar firmeza a la piel.
  • Es un método seguro y eficaz. El efecto tensor es inmediato, pero los resultados definitivos se aprecian veinte días después.

Los hilos se reabsorben después de aproximadamente 18 meses y el colágeno que se formó perdura cerca de 6 meses más, por lo que el resultado del tratamiento dura alrededor de 2 años dependiendo del estado de cada piel.

¡ Te esperamos!